You are either already subscribed or there was an error
Your entry has been submitted
Sorry, your entry could not be submitted
71. This one it's not a frontpage. This is a male nude. (Transformations. The woman I have into). Transformaciones 4. La mujer que llevo dentro
2009.07.21
Click here to add text
EL PODER DE LA IMAGEN.
Antes que nada, aclararos que no llevo dentro ninguna mujer que no conozca. Las conozco, quizá haya olvidado algunos de los nombres, pero las recuerdo a todas, el como fué y el porqué. Pero hoy no hablaré de mi, aquí deseo hablar de fotografía y de la creación de imágenes poderosas.
Primero, el título. El título es solamente una de las posibilidades para una fotografía como esta. Podría aludir a mi condición de transexual, o bien referirse a la mujer que más hondamente ha calado en mis emociones, o también indicar que mi lado femenino pugna por salir y expresarse. También podría referirse a un intenso deseo que haya quedado impreso en mi piel. Podría referirse a todo eso y a mucho más, tanto como queráis, porque todos esos significados los ponéis vosotros, la fotografía solamente los hace aflorar, los atrae desde el fondo de vuestra mente y en eso radica su poder. Pero eso no lo hace solamente la imagen, sobretodo se origina en la combinación del significado del título con las potenciales asociaciones de ideas que suscita. Bastaría con cambiar el título, concretarlo o indefinirlo, para que viérais la imagen “con otros ojos”, que también serían los vuestros. ¿Qué veríais si el título fuera: “El Escrutinio” o “La mirada del otro”, o “Los hombres no pueden mentir”….Veríais lo mismo? No, sin duda.
Lo cierto es que el título que le he puesto me ha salido a la primera, después de quince años de haber hecho la foto, casi no he tenido que pensar expresamente en ello, ha sido inmediato. No hice la foto para el título, de hecho no hice la foto, posé para que todos los demás la hicieran conmigo. Ahora al titularla, he ejercido mi autoría, me la he apropiado también yo. Porque esta es una foto hecha en grupo, una “performance” compartida y participativa, el resultado de un juego divertido. No es lo habitual, no es lo normal. Eso la hace un poco rara, ¿verdad?
Segundo, el tema. El tema general es el cuerpo y la simbología que se le puede asociar. Pero en este caso concreto no es un desnudo habitual. No es habitual porque no es femenino. No puedo presumir ni mucho menos, de un conocimiento completo de la historia de la fotografía, pero así como podría dar una lista extensa de fotógrafos que se han interesado en el cuerpo femenino, o que incluso han hecho de ello su tema, tan solo recuerdo a uno, famoso, que lo haya hecho por el masculino, Robert Mapplethorpe. Naturalmente hago protesta de mi ignorancia, porque estoy seguro de que no habrá solamente uno, (y no será gracias a dios), pero estoy igualmente convencido de que hay muchos y muchas más, con gran diferencia interesados en la mujer como sujeto y como objeto. Esto no es porque sí: a pesar de que estamos finalizando la primera década del siglo XXI, todavía el verdadero tabú de nuestro tiempo es el cuerpo masculino. Solamente algunas publicaciones especializadas se atreven a publicar desnudos masculinos explícitos, y aún ha de llegar la hora de que lo hagan en una portada (pornografía aparte claro está). En este caso, además, la imagen es una doble transgresión: añade una posible insinuación de la feminización de un cuerpo masculino. El tema pues, no es neutro en absoluto, y parte del poder de la imagen proviene de su condición más o menos escandalosa, a la que ni siquiera se puede hacer pasar convencionalmente por arte. Nada en ella es convencionalmente artístico: no lo es la pose, no hay estilización alguna que nos salve de ver lo que hay que ver y ni siquiera renuncia a la vulgaridad del color, para ser en un ennoblecedor blanco y negro.
Tercero la técnica. Paradójicamente, la técnica empleada en la realización de la foto resulta,- ahora que prima lo digital y Kodak anuncia que deja de fabricar la mítica película Ektachrome-, de una cierta rareza, porque se basa en la obtención mediante una fotografía directa, de efectos “especiales” que hoy se asocian con la manipulación digital. El artificio es equivalente a fotografiar una fotografía: en lugar de una copia en papel se fotografía la proyección de una diapositiva. La novedad consiste en que el soporte de proyección no es una pantalla, sino que podría ser una nevera, un armario de color claro, o el interior de una bañera, incluso un cuerpo humano. El procedimiento es tan sencillo, tan maravillosamente simple, porque es pura fotografía, nada más. Por eso para muchos, es casi un insulto que el resultado pueda ser una imagen fuerte, impactante, provocativa, poética y todo eso al mismo tiempo, porque ello no es tanto el resultado del esfuerzo, como de la imaginación.
Lo que veis aquí es un montaje con dos imágenes, hecho con photoshop a partir de los originales escaneados, no hay ninguna otra manipulación.
Cuarto el significado. Podría, por ejemplo, intentar extenderme sobre el significado conceptual implícito en el hecho de usar una imagen para construir otra, pero no creo que tenga más profundidad que el hecho de usar un camión para transportar otro. Claro que si en lugar de hacer la analogía con camiones, la hiciera con personas, pareciera quizá que sí, que el modo de hacerla tenía algún contenido profundo: de una imagen nace otra, tal como de una vida nace la siguiente, la imagen queda preñada de nuevos significados, al igual que el vientre de una mujer da a luz una nueva mente, repleta de potenciales pensamientos, capaz de nuevas creaciones que aún no podemos ni imaginar. Bla, bla, bla…
Pero no, me niego a este tipo de “manipulaciones conceptuales”, prefiero la verdad: la imagen no tiene significado alguno, es sencillamente sorprendente y su capacidad de asombrar proviene de dos lecturas que se dan a la vez. Por un lado un cuerpo desnudo que expuesto en una imagen, es el paradigma del objeto dispuesto para ser observado, visto, mirado. Pero aquí, ese mismo cuerpo nos mira, nos observa con un ojo enorme y ambiguo, porque ese ojo es de mujer. El mismo ojo que antes ha contemplado ese cuerpo con sensibilidad femenina, el mismo ojo que además de contemplar, se proyecta a sí mismo sobre el objeto de su interés. Un cuerpo masculino bañado en la mirada femenina. Un deseo.
Para acabar. Todas las imágenes por serlo, y entre ellas claro incluyo las fotografias, son poderosas, porque nos nutrimos de ellas, las necesitamos para vivir una vida plena. Algunas lo son extraordinariamente y siempre por diferentes motivos. He intentado aquí hacer un pequeño análisis ordenado de en qué consiste el poder de esta imagen en concreto: el poder de convocar la mirada, el poder de suscitar emociones y sensaciones, el poder que esperamos en una fotografía. Imagen, imagina, imaginación. Cada fotografía despierta la imaginación, se añade a lo que uno imagina y se funde en una imagen mental que quizá nos alucina.
Seguiremos transformando.
Saludos. Como siempre vuestro, Enric
7
Comments
pues como dijo Drexler canturreando...nada se pierde,,todo se transforma,,,
y que ademas me alegro mucho de que no lleves dentro ninguna mujer que no conozcas,,,yo no se cuantas llevo, pero te aseguro que cada día me doy cuenta de que las conozco menos... que vida mas perra... Sorprende la visión que tenemos de nosotros mismos y la que provocamos en los demas, por supuesto que la interpretación es libre, tu con todo lo que has escrito dejas poco espacio a la libertad, nos marcas un camino y despues ya no hay quien nos mueva,,,con lo facil que es que nos lo den todo hecho, no? Sigue transformando,,que se te da genial1
ayer cuando escribí el comentario anterior pensé...80 visitas y ni un comentario?? We are weird people,,aren´t we Enric? el desnudo masculino todavía sigue siendo polemico aquí por ser rompedor, pero oye,,Mapplethorpe también generaba much polemica, , es que nos falta madurez pa criticar ;)
Té raó la TIM, tot i que sota el meu punt de vista, això no és només un nu masculí, cosa que hauria estat molt més fàcil de comentar. Aquest 2 en 1 que ens presentes en aquest post no és fàcil de païr, no estem acostumats a veure imatges que ens desconcertin, sobretot aqui al photoblog... I és que encara ens falta molt...
Gràcies per haver-me fet conèixer a Mapplethorpe.
Esta vez, Pedro se ha prodigado. Y ha valido la pena. Aquí está un extracto de su comentario, que me ha llegado por otra via.
Hola Enric,
Decir que de tu texto he subrayado dos ideas que me han encantado: Una es que usar una imagen para construir otra no tiene más profundidad que el hecho de usar un camión para transportar otro. La imagen es literariamente gloriosa. A mí me lo parece.
La otra frase, que va ligada a ésta, es lo de "me niego a este tipo de manipulaciones conceptuales". estoy de acuerdo, Somos del mismo club. Si tienes que mirar una foto tratando de descubrir esa clase de asociaciones, esos significados dobles, esas metáforas... Estás perdido. El poder de la imagen va más allá. Un foto es buena porque tiene poder. Puedes hacerte las pajas mentales que quieras. Pero es un puro divagar. El poder de la imagen va directo al subcosciente, es irracional, ataca lo más hondo. Después puedes intentar comprender porqué, pero el daño está hecho. Si la foto lo vale, claro.
En otro orden de cosas, muy buena la foto de la hoja sobre el pubis del último post.